¿CÓMO DISTRIBUYO EL PESO DE MI MOCHILA?

La caza es un sector como los demás que evoluciona casi a diario, en este caso continuamos hablando de nuestras mochilas, nos parece esencial su correcta elección y uso ya que en muchas ocasiones y sobre todo durante recechos y batidas vemos a la gente cargar sus espaldas en exceso o en malas posturas debido a una pequeña falta de conocimiento de algún simple aspecto que hoy queremos explicaros.

Además, como bien sabéis, una correcta distribución del peso es fundamental para poder usar la mochila con elevadas cargas durante una jornada cinegética sin padecer lesiones ni sobrecargas.

Como recuerdo básico de anteriores artículos que recomendamos que leías ya que son complementarios, la idea es llegar a conseguir que el centro de gravedad de la carga se encuentre lo más cerca posible de la espalda, centrada tanto en altura como en anchura. Es decir, la mochila debe ir pegada a la espalda y sin más peso en un lado que en otro para no provocar contrapesos al caminar y que encima nos pongan ante un riesgo de caída y lesión. Si esto no se consigue, parecerá que llevas más peso del que realmente llevas y aumentará la tensión muscular haciéndote más incómoda la jornada.

Para ello desde HUNTY queremos aportaros los siguientes consejos:

  • Siempre vamos a intentar que en torno al ochenta por ciento del peso de la mochila debe caer en las caderas y el resto en los hombros.

 

  • Algo básico es que no se debe cargar más del veinticinco por ciento del propio peso durante una jornada cinegética de larga distancia en condiciones medias. Solo personas más preparadas pueden superar estos porcentajes para no provocarnos lesiones.

 

  • Algo que habitualmente tendemos a hacer para tener acceso a algún accesorio  y que no es recomendable, es colgar objetos en el exterior de la mochila ya que te pueden desequilibrar. Además, dificultan la marcha en pasos estrechos y se pueden perder con facilidad.

Además de estos 3 consejos fundamentales, vamos a enumerar y explicar las diferentes zonas de carga de una mochila para cazar en rececho o en montaña:

1) En primer lugar, la comúnmente llamada como tapa:

Se trata de una zona perfecta para elementos pequeños con fácil acceso como el móvil, GPS, gorra, etc. Nunca vamos a poner aquí elementos pesados o voluminosos, como una botella grande de agua, que lo que haría es desestabilizarnos mucho.

2) En segundo lugar, el cuerpo central, la parte más importante de la mochila:

Se trata de la zona de más volumen por lo que debemos de tener un cierto orden en su llenado. Los elementos más ligeros, como la ropa, deben ocupar las partes inferiores, laterales y superiores. Y los más pesados deben estar en la parte central más cercana al cuerpo (espalda). Estos elementos pesados pueden ser el material duro, como alguna lata de comida, agua, hornillo etc.

3) En tercer lugar, el compartimento inferior:

Por lo general, la caza cada vez es más técnica y en muchas ocasiones las marcas en la mayoría de las mochilas de más de 40 litros tienen un bolsillo inferior. Esta zona es la ideal para elementos de poco peso y mucho volumen que ocuparían demasiado en el compartimento central como por ejemplo el saco de dormir.

4) Una parte fundamental en nuestras mochilas son la multitud de bolsillos:

Contamos con los bolsillos exteriores y de red.

Estos están pensados para elementos pequeños que quieras tener a mano, por ejemplo, una navaja, una barrita energética, los impermeables para que en caso de tormenta no tengamos que sacar todo de la mochila o complementos varios. Como dijimos, es importante mantener aproximadamente la misma carga a ambos lados de la mochila. Al ser bolsillos exteriores de fácil acceso, debemos de asegurarlos bien siempre y hay que tener cuidado ante posibles pérdidas.

En muchas mochilas, disponemos de bolsillos especiales ya para nuestros móviles o GPS. Para los más reacios a la electrónica, muchas mochilas de campo tienen un bolsillo especialmente diseñado para transportar diversos tipos de mapas. También están preparados para acceder a ellos fácilmente sin tener que abrir el compartimento principal.

5) Así mismo, para jornadas de rececho de día y en mochilas de jornada, solemos contar con un bolsillo especial para la bolsa de hidratación:

Se trata de un bolsillo interior que se encuentra separado y preparado para transportar bolsas de agua sin perjudicar con ello la comodidad de uso. El punto de salida del tubo de hidratación suele estar cerca de alguna de las asas de hombro.

6) Por último, para jornadas largas, la mayoría de nuestras mochilas podemos poner opcionalmente una porta rifles: nos será muy cómodo para largas caminatas hasta el punto de rececho. La mochila porta rifle y de montaña es una parte muy importante del equipo del cazador. Una buena mochila en la que llevar todo lo que vamos a necesitar, incluido el rifle, hará nuestra experiencia aún mejor.

 

¡Estas son unas recomendaciones iniciales! En cada salida aprendemos un poco más sobre nuestra mochila y sobre nosotros mismos por lo que podremos ir ajustando las cargas con el paso de los días según nuestro gusto particular en la caza. Además, os dejamos una imagen resumen sobre lo que acabamos de explicar, muchas veces una imagen vale más que mil palabras, así que aquí va la distribución básica comentada para una jornada cinegética perfecta.

 

¿Tienes dudas? ¿Te gustaría recibir asesoramiento, consejos u ofertas de caza que se adapten exclusivamente a ti? ¡Es completamente gratis y solo tienes que hacer clic aquí!

 

¡Estamos par ayudarte!

 

¡Buena caza!