CÓMO ELEGIR UN COTO DE CAZA

El tiempo pasa y la espera se hace larga, finaliza el intenso periodo de monterías y caza menor pero ya encaramos la vista a un periodo mágico y único en la península… los recechos.

Repasamos equipos, adquirimos complementos, limpiamos nuestras ópticas, en resumen, preparamos todo para que nada falle, pero… todo esto, puede no servir de nada y pasar malos ratos si, llegado el momento, nos equivocamos en la correcta elección del coto y esto es algo que, por desgracia, sucede en numerosas ocasiones.

Estos últimos meses del invierno, muchos de nosotros estamos inmersos en la búsqueda de cotos y nuevas zonas donde disfrutar. Con la falta de tiempo y viendo a la vuelta de la esquina los primeros recechos de corzos en unas pocas semanas, las prisas pueden jugar malas pasadas.

El coto perfecto en todos los aspectos o en todas las especies cinegéticas prácticamente no existe, por eso en este artículo, no podemos decir que existe un método infalible que te sirva para distinguir si “un coto es o no es bueno”, porque a primera vista resulta muy complicado llegar a determinarlo.

Desde el equipo de HUNTY, queremos ofreceros una serie de consejos vitales que serán de gran ayuda para la elección más correcta posible:

VISITAR EL COTO

Cada zona de la península es un mundo en cuanto a paisajes y climatología. Dependiendo de caza zona, los cotos cambian enormemente en función de la época del año.

Resulta básico que aprendamos a leer el campo, sabiendo establecer las correspondientes variables en función de la época del año en que visitemos el lugar. Deberemos ser capaces de distinguir huellas de depredadores, edad de los animales o por ejemplo corzas y crías, corzos maduros, perdices adultas, perdices jóvenes etc…

Salir a visitarlo diferentes días a la semana y dar unas cuantas vueltas fijándonos en aquellas pistas que nos permitan averiguar cuál es la densidad de sus poblaciones es fundamental.

Tanto si se trata de un coto de caza mayor como de menor, es importante valorar el número de bebederos, balsas, comederos y siembras para la caza que refuerzan el alimento en los peores momentos.

Algo muy importante también es la presencia de guardería y la correcta colocación y mantenimiento de las tablillas ya que también son signos positivos.

EL PRECIO

Como bien sabemos y en la mayoría de los ámbitos actualmente, la calidad se paga. El sector cinegético no se queda atrás y, por tanto, en función del precio que tengamos reservado o estemos dispuestos a pagar se basará la búsqueda de un coto.

Si el presupuesto es lo que más nos limita, se pueden encontrar precintos a precios asequibles asegurándonos igualmente bonitas jornadas de rececho tras representativos, defectuosos o hembras. En cambio, si resulta que el precio no es problema se puede aspirar a cotos con buena densidad de trofeos.

REVISAR EL PLAN TÉCNICO

Los cotos de caza deben tener redactado por un profesional (Ingeniero técnico forestal o Ingeniero de montes) un nuevo plan técnico o de aprovechamiento cinegético cada cinco años. Esta documentación incluye toda la información necesaria para saber qué estás contratando.

No obstante, no es necesario revisarlo al completo, pero si echarle un vistazo a los puntos que nos resulten más importantes como cupos por cazador y día, número de precintos, días de caza autorizados, modalidades que se pueden practicar, número máximo de cazadores, capturas del plan anterior etc... 

LA ZONA DE CAZA

Cada persona tiene unas capacidades físicas o situaciones diferentes y por tanto valorar la orografía y la climatología de la zona previamente es fundamental para no sufrir situaciones complicadas.

Por tanto, queda a libre opinión y elección del cazador decidir si opta por recechos en llanura o si por el contrario le atrae más una caza exigente en una orografía más dura y propia de recechos de montaña.

MODALIDAD

Valorar la modalidad que se desea practicar es importante y por tanto la orografía o la vegetación será clave para una caza exitosa con arco, por ejemplo.

Habrá quien guste de largas caminatas y cazar en rececho con aproximaciones difíciles.

Tiros a largas distancias o una caza diferente para quien guste de observar de manera estática cubierto tras la vegetación valorando y seleccionando muy bien a los animales previamente y cazando a la espera.

MEJORES MESES PARA VALORAR EL POTENCIAL DE UN COTO

Cada año es muy variable pero usualmente, la conclusión de un invierno positivo sale a la luz en sus últimos meses o los primeros meses de primavera.

Los primeros brotes de hierba fresca y las primeras plantas más apetitosas para la fauna se producen en los meses de febrero y marzo principalmente, cuando por ejemplo las siembras de los cultivos están empezando a crecer y los primeros insectos a nacer. Tras varios días de mal tiempo, fríos y lluviosos, sale el sol, ese es un momento idóneo para poder avistar el mayor número de animales en el coto. Les encanta salir a comer tranquilos, secarse al sol, darse baños etc.…

COMPATIBILIDAD CON DIFERENTES ACTIVIDADES

Conviene conocer las diferentes actividades y su intensidad. Debemos de valorar un paisaje agrícola mixto, con diferentes variedades de alimento, siembras exclusivas para la caza, linderos etc...

Intentar informarse sobre el grado de mecanización de la zona y tener en cuenta las épocas de mayor intensidad de laboreo agrícola es básico para no alterar los ciclos de cría de la fauna. Cuanto mayor sea el grado de desarrollo técnico de la finca y mayor utilización de abonos químicos, menor será población de especies.

En cuanto a la ganadería, siempre resulta beneficiosa para los ecosistemas, pero también si es realmente excesiva, es uno de los elementos más importantes que pueden afectar al desarrollo de las especies cinegéticas ya que degradan el terreno y compiten directamente por el alimento.

El desarrollo forestal es importante ya que dependiendo de la especie cinegética que deseemos cazar puede resultar muy favorable. Por el contario si se busca un coto de caza menor, el bosque hace que el alimento de la caza menor disminuya.

Destacar que es conveniente que el monte tenga ciertos tratamientos o aprovechamientos para que esté cuidado, así como que tenga un correcto plan contra posibles incendios.

En conclusión… podemos buscar un coto perfecto para nosotros, acorde a nuestras posibilidades o a cada bolsillo pero que pese a todo se adapte perfectamente a lo que buscamos.

En la medida que nos sea posible, siempre resulta conveniente practicar una caza sostenible, responsable por nuestra parte y comprometida con el medio, cuidar y gestionar las especies de nuestro coto dará sus frutos.

La clave para tener un “buen coto” es cuidarlo, valorarlo y practicar sus diferentes posibilidades cinegéticas, pero sobre todo, lo más importante es disfrutar y valorar cada día en el campo.

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Alejandro López