LA PRIMAVERA, EL PERIODO MÁS IMPORTANTE PARA EL FUTURO DE LA CAZA

Sin duda la primavera es la época emergente, nuestros campos lucen todo su esplendor, sin duda los días se alargan y la noche se hace esperar, es en esta época cuando se nota casi una diferencia de tres horas más de luz. Este es el momento en el que se decidirá el futuro de nuestras poblaciones silvestres relacionadas con el mundo cinegético.

En el último período, el efecto del cambio climático es notable en nuestros campos, en primer lugar esto es destacable en las aves migratorias, cada año hay mayor diferencia en la época de llegada, años sorprendentemente pronto acuden a nuestro territorio y en cambio otros acuden incluso demasiado tarde. Con su llegada, se reactiva la vida en nuestros campos. Se produce una explosión de vida, aparecen los insectos, el principal sustento para todo este tipo de aves y fundamental durante la cría. Así mismo los reptiles vuelven a tomar sus puestos al sol, y por supuesto en nuestros campos relucen de forma única.

Tanto especies migratorias como especies sedentarias a lo largo de todo el año son dependientes del campo, ajustando a su evolución sus diferentes periodos de cría principalmente por las condiciones de alimento y las condiciones ambientales ya que para muchas especies la subida de las temperaturas es vital para un correcto desarrollo en sus diferentes gestaciones.

Sin duda la meteorología condiciona mucho el futuro de estas poblaciones como especies emblemáticas, la perdiz o la codorniz. Por ejemplo la temperatura y la pluviometría supone la determinación del futuro de la prole. Este efecto meteorológico es vital ya que influye a la hora de la puesta, la incubación, el nacimiento de los nuevos ejemplares y la siguiente superación de sus primeras semanas de vida. Un exceso de agua puede echar a perder la pollada, posibles tormentas de granizo romperían los huevos directamente en el nido, o incluso un encharcamiento excesivo podría ahogar a los más pequeños de nuestros campos.

Además de la totalidad de efectos naturales, otro factor muy importante e influyente en la fauna es la creciente agricultura, por desgracia los intereses actuales de la agricultura chocan fuertemente con los intereses propios de la fauna silvestre y generalmente de la población interesada en la fauna cinegética. Actualmente la agricultura cada vez se lleva a cabo de forma más extensiva, sin duda hace años existían multitud de pequeños terrenos llevados por pequeños grupos de agricultores de cada comarca, actualmente gran cantidad de hectáreas son llevadas por un mismo agricultor de manera totalmente mecanizada lo que supone un problema para la fauna por la inexistencia de linderos, pequeñas zonas de refugio, pequeños abrevaderos naturales etc.…

El cambio en los últimos años ha sido más que visible, ahora la mayoría de fauna no se adapta principalmente a los factores climáticos sino que se adapta a la propia agricultura, encontrando refugio y alimento en los propios cultivos y ajustando la cría de los nuevos ejemplares con los ciclos de la agricultura y con su diferentes maduración de los cultivos Es por ello que por suerte cuando se cosechan los campos la mayoría de aves ya están eclosionadas aunque muchas veces son atrapadas por la maquinaria.

Recientes estudios demuestran que una cosecha temprana es fatal para la fauna silvestre y sobre todo para las aves, por el contrario una cosecha tardía propiciada por una primavera lluviosa y de temperaturas suaves hacen que el desarrollo de las plantaciones agrícolas se lleve a cabo más lentamente y como consecuencia se beneficia notablemente a la cría de estos animales.

sin duda nuestras especies predilectas de la caza menor son los animales más influenciados por estos motivos cómo una temporada calurosa y seca merma los cultivos y se cosecha muy pronto dificultando enormemente el desarrollo de las polladas.

Somos ya muchos los que formamos esta gran familia, HUNTY se ha formado gracias a vosotros y por eso desde aquí os damos las gracias. Sois muchos los que tenéis familias de agricultores y por eso hoy queremos proponeros unas medidas que se podría valorar a la hora de beneficiar la cría y el futuro de estas especies y que nos gustaría que transmitierais y compartieseis a vuestros amigos familiares y conocidos que estén vinculados al campo:

1. Respetar y conocer los diferentes periodos de cría de las especies. En muchas ocasiones simplemente retrasar una semana el periodo de cosecha o recogida supone el éxito de hasta un 40% más de ejemplares.

2. Hacer uso de los abonos inorgánicos durante los días lluviosos o extenderlos en los días previos a anunciadas lluvias con el objetivo de reducir su tiempo de permanencia en el suelo sin disolver. De este modo se evita su ingesta por la fauna eludiendo así los efectos tan desfavorables de envenenamiento y esterilización que la ingesta de estos productos les produce.

3. Intentar en la medida de lo posible evitar cosechar durante la noche ya que los animales tienen una mayor dificultad en la huida.

4. Si es posible, intentar cosechar desde el interior de las parcelas hacia el exterior para dejar huir a los animales de manera mucho más fácil.

5. En la medida de lo posible, dejar una franja ecológica de por ejemplo un metro de ancho como mínimo sin cosechar en todo el perímetro de la parcela. Dejar esta banda sin administrar herbicidas ya que reduce la diversidad de plantas y por lo tanto de alimento para las especies cinegéticas. Esto va a suponer u porcentaje de supervivencia mucho mayor.

 

Esperamos que os gusten este tipo de artículos y sin duda os agradecemos enormemente que los compartáis por el futuro de lo que es de todos y por el futuro de la caza.

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¡Por último daros las GRACIAS!

 

Alejandro López