SECRETOS DEL CALIBRE 308

A escasos días de finalizar totalmente a nivel nacional la temporada general de caza y a la espera de recechos, estamos seguros de que una vez más el calibre que tanto os gusta echaros a la espalda, sigue cumpliendo todos sus objetivos como el primer día.

Otros muchos de vosotros, seguro que, por el contrario, estáis descontentos y os planteáis un cambio radical de cara a la nueva temporada.

Hoy queremos hablar del 308…

En sus orígenes, fue diseñado inicialmente como cartucho deportivo en 1952. Pese a ello, dos años después de su lanzamiento por la reconocida casa Winchester, en 1954, pasó a ser un cartucho militar para el ejército norteamericano adoptado por las fuerzas de la Alianza Atlántica.

El motivo entonces de haber cambiado a este calibre se debió a que el cartucho 308 posee una vaina mucho más corta, en concreto es de 12 milímetros y por lógica, mucho más ligera de portar. Aunque esté reemplazado actualmente por otros cartuchos militares aún más pequeños y ligeros, lo siguen empleando francotiradores y gran variedad de cuerpos policiales debido a su gran precisión.

El 308 nació como la réplica totalmente deportiva actual al cartucho reglamentario y por tanto lo más justo es valorar el perfecto trabajo llevado a cabo consiguiendo la vaina actual, una vaina mucho más corta, pero con prestaciones muy parecidas a las conseguidas con un estándar de su diámetro. Esto en nuestro campo significa que podemos con el matar tan bien a las distancias de tiro normales, como cualquiera de los cartuchos no mágnum habituales para la práctica de la caza mayor.

El diseño de la vaina de este calibre es tan perfecto que sin lugar a duda se ha utilizado para la creación del resto de nuevos cartuchos actuales. Y cuando decimos el resto, queremos decir que todos y cada uno de ellos han adquirido una de sus características más destacadas, su precisión.

Sin lugar a duda, el calibre 308 Winchester es óptimo para la práctica de la caza mayor y el tiro. En situaciones de caza límites (tiros a larga distancia, entre maleza o usándolo con animales de importante talla y fortaleza) los disparos deberán ser bien ubicados y con las puntas adecuadas.

Bien utilizado, este calibre de origen militar suele sorprender por sus excepcionales capacidades. El uso en la caza del cartucho 308 Winchester surgió luego de su implantación de manera positiva en el terreno militar, un pasaje quizá sólo comparable con los 223 y 30-06, que cuajaron bien en el ámbito del tiro y la caza desde el principio.

El 308 Winchester empezó a ofertarse en el mercado comercial con una gran variedad de tipos de proyectil y pesos de punta, siempre rondando entre los 150, 165 y 180 grains y con versiones PSP (Pointed Soft Point) y RNSP (Round Nose Soft Point), es decir puntiaguda punta blanda y redonda punta blanda.

Está claro que todo calibre tiene sus ventajas e inconvenientes pero un empleo adecuado saca a relucir sus dotes…

Este debe de usarse con las piezas indicadas y de un modo correcto. Si practicamos modalidades de tiro además de la caza y buscamos un todo terreno el 308 Winchester es óptimo para quien practique la caza mayor y el tiro pues este nos permite con facilidad encontrar todo tipo de munición para tiro y con gran variedad de versiones deportivas para caza.

En ciertos países, este calibre por su penetración excesiva no resulta recomendable para ciertas especies. Pese a ello, es un calibre más que suficiente seleccionando los grains y puntas más adecuadas. Por ejemplo, en Estados Unidos se considera apropiado para toda la fauna americana, aunque si destacan que para muchas personas se queda algo escaso para los grandes animales de su fauna como pueden ser alces y osos negros.

Para la realización de disparos cortos y medios entre 35 y 85 metros, por ejemplo, si importa la transmisión de energía al blanco. En el caso de distancias mayores como tiros comunes en recechos de 100 a 200 metros, sería ideal disparar con puntas de 165 grains o de 180 grains ya que se conseguiría una trayectoria más tensa. Pero hay que ser realistas y todo buen tirador, reconoce que con este calibre es contraproducente hacer tiros de caza muy largos.

Hoy en día, casi todas las marcas han incorporado en sus catálogos algún modelo que lo dispare, tanto en rifles deportivos como en los de alta precisión.

Un magnífico cartucho, muy preciso, con buena balística hasta los 300 metros y capaz de cobrar cualquier animal de nuestra fauna. Para batidas y monterías está algo falto de poder de parada y habrá que ajustar más el tiro si no se quiere pinchar. Para la recarga obviamente es menos versátil que el .30.06 al tener una vaina con menos capacidad, sin embargo, da mucho juego.

Como conclusión y experiencias propias y de amigos…

En España, da muy buen resultado con puntas de 150 y 180 grains de peso, y todo lo que se pueda decir que resulta válido para el calibre 30-06 Sprg, lo es también sin duda para el 308 W.

Ambos calibres pecan de lo mismo, es decir, de falta de poder de parada para animales cargados de adrenalina en carrera, tal como ocurre en batidas o monterías. Pero sin embargo, para recechos y esperas, sobre todo de corzo, el 308 es un cartucho excelente, preciso y más que contundente.

Sin duda estamos ante un clásico, pero no obstante un magnífico cartucho, muy preciso, con buena balística hasta los 300 metros y capaz de cobrar cualquier animal de nuestra fauna.

 

Alejandro López