TIEMPO DE RECECHOS, TIEMPO DE HACER FOTOS CORRECTAMENTE.

Abril es el mes, el mes del comienzo de la increíble temporada de recechos. 

Un nuevo mes de este año 2021 que comienza raro, diferente, una nueva temporada extraña por las medidas ante el COVID, pero comienzan como siempre, con la máxima ilusión.

La pasión por la caza en rececho cada vez es mayor, ya se considera sin duda una de las modalidades preferidas en nuestro país. Cada vez son más los cazadores que se van aficionando a la caza en rececho de las diferentes especies de nuestro país.

En abril, con muy poca comida dentro del monte después de un duro invierno con intensas nevadas los animales empiezan a dejarse ver junto en las siembras más próximas a sus lugares de refugio, el bosque.

El mes de abril sin duda es el mes del corzo. Se estrenan los recechos con él, siendo un mes idóneo ya que ahora es cuándo es más fácil observar grupos tanto de machos como de hembras en los claros y en los campos de cultivo que empiezan a nacer, en esta época los machos ya empiezan a marcar los territorios donde unos meses más adelante cortejarán a las hembras para intentar cubrirlas.

Se trata de unos meses en que la mayoría casi están ya descorreados, salvo en las zonas más norteñas donde algunos todavía pueden verse con borra. Son fechas en las que se produce un desplazamiento de los machos más jóvenes de años anteriores que son perseguidos y echados de los territorios donde nacieron por los machos adultos más dominantes que a partir de entonces se dedicarán a marcar sus zonas, donde no dejarán entrar a otros machos para competir con ellos creando así territorios muy marcados.

No nos extendemos más con este tema, nos apasiona el corzo tanto como a vosotros y por ello siempre es un buen momento para empezar hablando de él.

En concreto este artículo queremos dedicarlo a cómo hacer fotos de nuestras piezas cinegéticas correctamente.

En primer lugar, queremos destacar que todas las especies se merecen su debido respeto. Una vez abatido llega el momento de inmortalizar el resultado y solo tenemos estos minutos para capturar esas imágenes que guardaremos toda la vida en nuestro recuerdo y nuestros álbumes de caza. Se trata de un momento delicado y al que usualmente dedicamos poco tiempo, pero por suerte cada día lo valoramos más, ya no nos vale con una simple foto.

Un vital detalle para nosotros es que después de cobrar una pieza de caza mayor, cortemos una pequeña rama de la vegetación cercana y la coloquemos con cariño en la boca del animal. A esta noble tradición muchos cazadores la conocen como ‘El último bocado’ es un signo ancestral de claro respeto y admiración hacia el animal.

Por todo esto, hoy queremos contaros varios trucos que mejorarán la imagen de la caza a través de unas fotografías respetuosas de nuestros trofeos.

En la actualidad, cada día la sociedad es más sensible y respetuosa con el medio ambiente, por eso mismo en muchas ocasiones la actividad cinegética tiene una escasa comprensión y muchas veces la única comprensión de la caza se transmite a través de los relatos y fotografías, de las cuales en su gran mayoría habitualmente dejan mucho que desear.

Una imagen menos impactante y que refleje el respeto por cada animal abatido ayuda en gran medida.

Por ello, estos son nuestros consejos:

1. Lo primero será preparar el trofeo, los pequeños detalles son los más importantes.

Intentaremos colocar al animal en una postura lo más natural posible, preferiblemente intentaremos colocar las patas dobladas a la mitad, hacia su pecho o vientre, como si de una forma natural se tratase y en la que posiblemente podría estar el animal tumbado naturalmente.

 

2. Si el animal posee muchos restos de sangre, intentaremos limpiarlos con la vegetación de nuestro alrededor o si es posible y lo tenemos a mano, un pañuelo cumple la labor.

 

3. Procuraremos que no se aprecie la zona de impacto o salida de la bala.

 

4. Intentaremos colocar la cabeza del animal erguida en una posición natural.

 

5. Intentaremos siempre colocarlo en una zona lo más natural posible, haciendo que el entorno sea muy llamativo y que capte también la atención. Situar al animal en un fondo diferente, hace que así la foto destaque más.

Un consejo de diez sería el de aprovechar a hacer las fotos nada más haber abatido al animal ya que por la propia tensión que aún posee la pieza se suele sostener bastante bien por sí misma y en una postura deseada.

 

6. Siempre intentaremos elegir un lugar iluminado con un fondo que permita que las piezas sean correctamente visibles.

Un factor clave es la luz, la luces y sombras siempre hacen una foto completamente diferente, pero en otras ocasiones no quedan como nos gustarían por eso lo primero que debemos tener en cuenta es que toda la imagen tengo una luz uniforme, por ello intentaremos colocarnos frente al sol y nunca con el sol a la espalda.

 

7. Si queremos realizar una foto diferente podemos utilizar los contrastes de luz, hay que fijarse en la luz y la posición del sol pues una buena orientación aporta un color diferente, llamativo y debido a la nitidez se apreciarán mejor todos y cada uno de los detalles.

Por el contrario, a contraluz podemos realizar unas fotos espectaculares, pero siempre y cuando la luz sea a primeras y últimas horas, es decir cuando esta es más tenue.

Esperamos que toméis nota, son pequeños pero a su vez grandes detalles que pueden modificar completamente la visión de una fotografía y que a la vez nos ayudarán a obtener un recuerdo para toda la vida mucho más bonito…

 

¡Mucha suerte recechando!

 

Alejandro López