Montería en La Baltasala – Huelva
La finca de La Baltasala, situada en la frontera entre Huelva y Extremadura, forma parte del prestigioso cazadero de Picorotos, dividido en tres emblemáticas manchas: La Baltasala, Los Limones y El Capitán. Se trata de una de las monterías más tradicionales de la zona, donde naturaleza, caza y paisaje se combinan para ofrecer una jornada inolvidable.
La mancha está compuesta por una amplia dehesa limítrofe con Portugal en su extremo occidental y separada de la finca Las Pilas, en Badajoz, por el río Ardila. El terreno alterna zonas abiertas con monte aclarado de jaras y dos grandes arroyos que desembocan en el río, formando espesos zarzales, adelfares y tamujares donde los jabalíes encuentran un refugio perfecto.
Todos los puestos son naturales, con tiraderos medios entre encinas y suaves ondulaciones del terreno que proporcionan lances muy entretenidos, además de ofrecer una excelente visibilidad, comodidad y total seguridad durante toda la jornada.
La Baltasala es una mancha muy querenciosa para los venados de calidad, siendo habitual que cada temporada aparezcan ejemplares de gran porte. A ello se suma una buena población de jabalíes, que encuentran en los arroyos y zarzales un hábitat ideal, ofreciendo numerosos lances durante el desarrollo de la montería.
La combinación de una finca de enorme tradición, un entorno privilegiado junto al río Ardila y una cuidada gestión cinegética convierten a La Baltasala en una de las monterías más atractivas del calendario para los amantes de la montería en abierto.
Sin duda, una magnífica oportunidad para disfrutar de la montería en su estado más puro, en uno de los enclaves cinegéticos más emblemáticos del suroeste peninsular.